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Salud y medicamentos

Insuficiente tratamiento del dolor en España

27/04/2012

ESTUDIO | En Europa

 

El Mundo Salud

Sólo el 2% de los pacientes con dolor crónico acuden a las unidades del dolor

  • El 95% de estos enfermos padece síntomas intensos durante más de un año
  • Más de cuatro millones de personas padecen dolor crónico en España

El 95% de los pacientes con dolor crónico padece este problema más de un año, según el estudio internacional 'PainSTORY', impulsado por la Federación Europea IASP y Mundipharma. Según los expertos, su abordaje es aún "insuficiente" en España.

Así, el secretario de la Sociedad Española del Dolor (SED), el doctor José Ramón González Escalada, ha precisado que estas personas, a pesar del tratamiento, declara seguir sufriendo un dolor moderado e intenso un año después.

Además, ha lamentado que, a tenor de los resultados de esta muestra, en la que han participado 300 pacientes europeos (25 españoles), la mitad de los pacientes expresara que, en ocasiones, sus dolores son tan intensos que desean morirse.

Según la investigación, seis de cada 10 afectados afirma que el dolor controla su vida y que, por ello, encuentran dificultades para caminar, levantarse, vestirse o dormir. Asimismo, en dos tercios de los entrevistados este problema se traduce en ansiedad y depresión.

En relación a las consecuencias que tienen estos dolores en el aspecto laboral, el 65% manifiesta su miedo a perder su puesto y una tercera parte se ha visto obligada a modificar su método de trabajo. "El dolor está presente y matiza lo que tienen que hacer", ha añadido González Escalada.

Por otro lado, este experto ha denunciado que solamente el 2% de los pacientes con dolor crónico acuden a las unidades del dolor. De la misma opinión es la coordinadora del grupo Opioides de la Sociedad Española del Dolor (SED), la doctora Maria Dolores Rodrigo, quien ha recordado que un tratamiento "incorrecto" cuesta "mucho más" al sistema sanitario.

Terapia farmacológica

Esta experta ha destacado también que el tratamiento farmacológico es una parte "fundamental" en el abordaje del dolor. En este sentido, ha defendido la administración de opioides, "que no todos actuan igual", en relación a uno de ellos: la morfina.

De esta manera, ha lamentado las reticencias que tienen algunos profesionales y pacientes en torno a los posibles efectos adversos que puedan aparecer tras su administración.

Esta experta ha denunciado también que España está "a la cola" de Europa en cuanto a consumo de opioides potentes --un 5% frente a una media de entre 12 y 14% --. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que el consumo medio de este tipo de fármacos es un "buen indicador" del tratamiento para esta problemática, ha añadido.

No obstante, Rodrigo ha advertido de que su consumo tiene que estar estudiado y monitorizado para conseguirse "grandes beneficios". Algunos efectos secundarios que pueden aparecer son depresión respiratoria o dependencia.

No es algo inevitable

Por su parte, el presidente de la Asociación de Dolor Neuropático, Dositeo Méndez, ha reconocido que "las palabras se quedan cortas" a la hora de definir el dolor. Sin embargo, ha lanzado el mensaje de esperanza de que el dolor "no es inevitable" sino que se puede controlar.

Asimismo, ha insistido en que, a pesar de que "la economía nos exige ahorrar, un paciente bien tratado es más productivo, por lo que es necesario potenciar las unidades de dolor, aportando más personal y material".

En este sentido, Gonzalez Escalada ha denunciado la "falta de profesionales" especializados en esta cuestión, por lo que, ha lamentado que si llegan más pacientes a las unidades del dolor, el sistema se "desborda".

Más de cuatro millones de personas padecen dolor crónico en España, un problema que tiene un "elevado impacto" en su vida, en sus familias y en la sociedad, ha señalado el presidente de la SED, el doctor Alberto Camba. "Pero más allá y como se ha puesto al descubierto este estudio, nos preocupa que todavía se siga aceptando el dolor como algo inevitable e intratable, del que no se puede salir", ha insistido.

"Esta epidemia silenciosa no ha recibido en toda Europa la atención que debería, ni por parte de los propios profesionales ni de las autoridades responsables, de forma que es urgente responder de forma coordinada a las necesidades y demandas de este colectivo", ha argumentado.


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Salud y medicamentos

El consentimiento informado se consolida después de 25 años

19/01/2012

 

 El Pais

 

Si hasta hace unos años la relación entre el médico y el enfermo era sobre todo paternalista, hoy en día esa relación se sustenta en el principio de autonomía de la voluntad y no en el de beneficencia. Este derecho fundamental de todos los pacientes se consagra en España en la Ley General de Sanidad de 1986. Pero ha tenido que pasar un cuarto de siglo para que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre el documento y deje sentadas sus bases.

“El consentimiento informado no es más que un proceso de comunicación verbal continuo entre las dos partes coprotagonistas en el acto clínico: el médico y el paciente. En nuestro país también se recoge este derecho en la Ley de Autonomía del Paciente de 2002, en donde se establece que todo sanitario que intervenga en un paciente tiene que informarle verbalmente sobre lo que le está haciendo y respetar la decisión del enfermo si este se negara. Solo en tres situaciones el consentimiento informado debe ser un documento por escrito que el paciente tiene, o no, que firmar: cuando va a ser sometido a ciertas pruebas mínimamente invasivas; en todo acto quirúrgico y, en general, en procedimientos que supongan riesgo o una previsible repercusión negativa sobre la salud”, explica Luis Carlos Martínez Aguado, jefe del servicio de Información, Trabajo Social y Atención al Paciente delhospital Ramón y Cajal de Madrid.

El acuerdo solo debe ser por escrito en cirugía o intervenciones de riesgo

El abogado Ricardo de Lorenzo, presidente de la Asociación Española de Derecho Sanitario, destaca que una sentencia de 2011 del Tribunal Constitucional ha respaldado la obligación legal del consentimiento informado y lo considera la manifestación más importante de los derechos fundamentales que pueden resultar afectados por una intervención médica, al poder el paciente decidir libremente entre consentir el tratamiento o rehusarlo.

“Para que este documento sea válido jurídicamente”, afirma, “es necesario que sea libre y comprendido por el paciente. Por el contrario, si fuera firmado por intimidación o miedo, quedaría anulado. Es un error pensar que esta práctica, impuesta por el Derecho, es un artificio legislativo, una pérdida de tiempo e incluso una exoneración de responsabilidad médica. Nada más lejos, puesto que se trata de devolver a la relación médico-paciente su original significado de confianza y de humanización”.

El paciente tiene ahora 
el poder para aceptarlo 
o rechazarlo

Advierte además de que estos documentos no sirven para siempre, sino que deben modificarse “a medida que van surgiendo cambios y avances”. Los ensayos clínicos también están sometidos a su cumplimentación. Existen además diversas normas que regulan la obtención del consentimiento informado en situaciones como el trasplante de órganos, la interrupción voluntaria del embarazo, las técnicas de reproducción asistida y las de donación y utilización de embriones y fetos humanos o sus células.

Solo cuando el propio enfermo no esté capacitado para tomar decisiones, el documento debe ser firmado por familiares, allegados o por alguien designado por un juez. Según De Lorenzo, existen ciertas situaciones muy concretas, que son excepcionales, en las que el médico puede proceder sin necesidad de consentimiento informado. Algunas de ellas son los casos de urgencia vital o la situación conocida como privilegio terapéutico, en la que la no intervención representa un riesgo vital para la salud pública y/o la del propio enfermo. Cirugía, anestesia y oncología son las tres grandes áreas de la medicina en que el consentimiento informado por escrito y firmado por médico y paciente es condición indispensable en todo acto mínimamente invasivo y que suponga el más leve riesgo para la salud.

Incluso en las operaciones
más nimias hay peligro 
si es necesaria anestesia

En palabras de Ignacio Cobeta, catedrático de Otorrinolaringología de la Universidad de Alcalá y jefe de esta especialidad en el hospital Ramón y Cajal de Madrid, en todo acto quirúrgico el consentimiento informado se requiere por escrito, “porque, aunque sea remotamente, pueden surgir complicaciones derivadas, por ejemplo, de reacciones adversas a la anestesia o de cualquier maniobra de la cirugía”.

Según este cirujano, es muy improbable que un paciente que vaya a operarse se niegue a firmar. “La inmensa mayoría de los cirujanos no le operaríamos porque pone toda la responsabilidad en el facultativo y porque demuestra que no confía en él. Lo que sí es admisible es que el paciente tiene todo el derecho a no saber y esto sí se da con relativa frecuencia. Entonces ocurre que el enfermo confía en nosotros y firma el documento sin necesidad de leerlo, pero sí habla y escucha, esto es, quiere información verbal”, dice Costa. En cirugía lo habitual es que el consentimiento informado escrito vaya precedido de una completa información verbal: “Y ahí es donde debemos ser comprensivos y no hacer nunca daño emocional. Nos movemos en un estrecho camino entre la ciencia y la compasión”, añade.

Hay que conocer hasta 
dónde quiere saber 
el enfermo de cáncer

En los mismos términos se expresa Eduardo Díaz Rubio, catedrático de Oncológica Médica de Universidad Complutense de Madrid y jefe de la especialidad en el hospital Clínico San Carlos, al afirmar que para el propio beneficio del enfermo es mejor suavizar la gravedad del proceso, tener en cuenta su psicología y su afectividad, observar qué información quiere sobre su cáncer. “En oncología, hay tratamientos, como quimioterapia o radioterapia que son muy duros. Pero ahí está la habilidad de comunicación del médico: ser compasivo y cariñoso. Esto es fundamental. Lo mismo que cuando se habla del pronóstico de la enfermedad, un aspecto muy delicado. Según nos expresemos los médicos, y nuestro deber moral es ser empáticos y ponernos siempre en el lugar del enfermo, conseguiremos un paciente más sereno y menos angustiado. Y esto ya es mucho”.

 


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Salud y medicamentos

¿Que me pasa, facebook?

03/01/2012

La Vanguardia

 

Un estudio pronostica el aumento de consultas relacionadas con la salud en las redes sociales | Los usuarios de menos de 35 años son los más proclives a formular comentarios o quejas sobre problemas de salud en internet

 

En las salas de espera de las consultas de los centros de atención primaria, o incluso de los hospitales, se comentan dolencias, estados febriles, operaciones y diagnósticos. En FacebookTwitter o Foursquare, también. O eso afirma un estudio realizado por PwCHealth Research Institute, que además prevé un aumento de las consultas sobre salud en las redes sociales de cara al 2012.

Y eso a pesar de que el mismo informe señala que las organizaciones relacionadas con la sanidad están cada vez más preocupadas por la privacidad y los posibles agujeros de seguridad que puedan producirse por el uso del cloud computing y de herramientas que permiten compartir información entre diferentes proveedores. Contradicciones 3.0.

El informe no ofrece muchas sorpresas. Los usuarios de menos de 35 años son los más proclives a formular comentarios o quejas sobre problemas de salud en las redes sociales. La mayoría las hace en Facebook, que también es la red social más popular para estas cuestiones, seguida de YouTube, donde se consulta información, y de los blogs entre los usuarios de 18 a 24 años o de Twitter entre los de 25 a 34 años.

Sin embargo, curiosamente, el hecho de que los centros de salud tengan página en estas mismas redes sociales no tiene una influencia decisiva en las elecciones de los usuarios. De hecho, según afirma el estudio, sólo el 5% admite haber cambiado de hospital después de haber comprobado su presencia en las redes sociales. En cambio, el 30% declara tener en cuenta la política de privacidad que el centro escogido publica en su web.

Finalmente, el informe, realizado en un contexto norteamericano, con un sistema de salud sustancialmente diferente al español, subraya que las guías de uso “poco precisas” de la Food and Drug Administration (FDA), la agencia americana responsable de la regulación de alimentos y medicamentos, suponen una barrera importante para que las compañías farmacéuticas conecten con los usuarios a través de diferentes plataformas sociales. Y es que, al parecer, todavía queda camino que recorrer en este campo. “Las redes sociales abrirán nuevas oportunidades para mejorar las prestaciones sanitarias”, concluye el estudio. 

 


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Salud y medicamentos

Las radiografías dentales podrían predecir fracturas óseas futuras

11/12/2011

 

S. Gutiérrez ABC salud

Predecir el riesgo de fracturas óseas puede ser posible gracias al empleo de radiografías dentales, de acuerdo con un estudio de la Universidad Sahlgrenska (Suecia) publicado en la revista Nature Reviews Endocrinology.


En un estudio previo, los investigadores suecos ya había demostrado que una estructura de huesos dispersos en el hueso trabecular de la mandíbula inferior está relacionada con una mayor probabilidad de haber sufrido previamente fracturas en otras partes del cuerpo.


Ahora, han dado un paso más allá con un nuevo trabajo que demuestra que es posible el uso de radiografías dentales para investigar la estructura ósea de la mandíbula inferior, y así predecir quién está en mayor riesgo de experimentar una fractura en el futuro.


«Hemos visto que la estructura de los huesos dispersos en el maxilar inferior en la mitad de la vida está directamente relacionada con el riesgo de fracturas en otras partes del cuerpo en un futuro», asegura Lauren Lissner.

40 años de seguimiento

El estudio comenzó en 1968. Durante 40 años han analizado a 731 mujeres a las que se ha realizado radiografías de su hueso de la mandíbula. El estudio muestra que la estructura ósea de la mandíbula era escasa en casi el 20% de las mujeres con edades entre los 38 y 54 años, cuando se llevó a cabo el primer examen, y que estas mujeres tenían un riesgo significativamente mayor de sufrir fracturas.


El estudio también indica que a mayor edad de la persona, más fuerte será el vínculo entre la estructura de los huesos dispersos en la mandíbula y las fracturas en otras partes del cuerpo.


Los investigadores señalan que aunque el estudio se ha realizado en las mujeres, los investigadores creen que el vínculo también es aplicable a los varones.


«Las radiografías dentales contienen gran cantidad de información sobre la estructura ósea», afirma Grethe Jonasson. Gracias al análisis de estas imágenes, los dentistas pueden identificar a las personas que tienen un mayor riesgo de fracturas, mucho antes de la primera fractura».

 


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Salud y medicamentos

Muchos pacientes se obsesionan con su valores de PSA

28/11/2011

Cuestionado el test de detección precoz del cáncer de próstata

La reducción de mortalidad que se consigue con el test del PSA es pequeña | El tratamiento comporta un riesgo alto de impotencia e incontinencia urinaria

La Vanguardia Salud | 27/11/2011 - 02:46h

 

Una prueba ampliamente utilizada para la detección precoz del cáncer de próstata, el test del PSA, se emplea de manera abusiva, a veces incorrecta y con importantes daños colaterales para algunos de los hombres a los que se hace la prueba. A raíz de los resultados de dos amplios estudios que han evaluado los beneficios y riesgos del test del PSA, oncólogos y urólogos coinciden en que debe dejar de realizarse de manera indiscriminada y defienden que se evalúe caso por caso a quién le conviene la prueba. La decisión de medir o no el PSA, según las últimas recomendaciones de las sociedades médicas, debe ser tomada de manera individual por cada hombre tras haber consultado con su médico qué ventajas y qué limitaciones tiene.

En los países desarrollados, con 650.000 casos diagnosticados en el 2008, el cáncer de próstata es el más frecuente entre la población masculina. Es el tercero en mortalidad, por detrás del de pulmón y del colorrectal, con 136.500 muertes en el 2008, según datos de la Sociedad Americana del Cáncer.

Al ser un cáncer tan frecuente en la población masculina como el de mama en la femenina, sería deseable tener un método de diagnóstico precoz equivalente a la mamografía. La lógica del diagnóstico precoz es que, si se detecta un tumor en sus inicios, la probabilidad de curación es mayor que si se detecta cuando ya se ha extendido a otros órganos.

Con este razonamiento, el test del PSA se ha empleado masivamente para la detección precoz del cáncer de próstata desde su introducción a finales de los años ochenta. Pero la biología del cáncer de próstata es diferente de la del cáncer de mama, y el equilibrio de beneficios y riesgos que se da en la mamografía no es el mismo que en el test del PSA.

La gran mayoría de los cánceres de próstata se acompañan de un nivel anormalmente alto de una proteína segregada por la próstata llamada antígeno prostático específico (PSA, por sus iniciales en inglés). Esta proteína es precisamente lo que se mide en el test para la detección precoz del cáncer de próstata.

El problema es que hay algunos cánceres en que el nivel de PSA sigue siendo normal, y que, por tanto, no se pueden detectar con el test. Y un problema adicional es que hay otras afecciones de la próstata que son benignas y que también elevan el PSA, como la hiperplasia (o aumento del tamaño de la próstata, común en hombres mayores de 50 años). Por tanto, cuando se detecta un nivel elevado de PSA en un análisis, es preciso realizar pruebas complementarias para comprobar si hay un tumor en la próstata. Estas pruebas suelen incluir un tacto rectal –en que un especialista palpa la próstata en busca de masas tumorales utilizando un guante adecuadamente lubricado– y, si persisten las sospechas, una biopsia que aclarará finalmente si hay células cancerosas en la próstata.

La biopsia no es una exploración inocua. Requiere acceder a la próstata y extraer células para analizarlas en el laboratorio, lo cual puede resultar doloroso y causar sangrados o infecciones urinarias. "El 85% de las biopsias de próstata son negativas", es decir, son falsas alarmas del PSA, informa Joan Carles, jefe de sección del servicio de oncología del hospital Vall d'Hebron.

En el otro 15%, las que son positivas, se plantea un dilema. ¿Qué hacer cuando se detectan células cancerosas en la próstata? Lo más habitual es intervenir. Al fin y al cabo, el objetivo de la detección precoz es curar el cáncer antes de que se extienda a otros órganos. En algunos casos se extirpa la próstata en una intervención quirúrgica. En otros se aplican tratamientos de radioterapia y hormonoterapia. Y se asume un riesgo de que estos tratamientos causen impotencia o incontinencia urinaria. El porcentaje de pacientes que sufren estas secuelas de manera permanente varía de unos hospitales a otros, pero en los mejores centros las cifras se sitúan en un 15% para la impotencia y en un 6% para la incontinencia urinaria.

Este riesgo se asume pese a que, en la gran mayoría de los casos, no sería necesario intervenir. El cáncer de próstata es por lo general una enfermedad de evolución lenta con la que se puede convivir durante décadas sin que llegue a causar molestias. Se ha demostrado que un tercio de los hombres mayores de 50 años tienen cáncer de próstata, aunque la mayoría de ellos nunca llegan a saberlo. Pero hay una minoría de casos en que el cáncer de próstata es agresivo y puede llegar a causar la muerte del paciente. A falta de una prueba que permita distinguir los cánceres de próstata de evolución rápida de los de evolución lenta, por precaución suelen tratarse todos como si pudieran ser agresivos.

La prueba del PSA se ha utilizado, así, de manera masiva durante veinte años sin que nadie hubiera evaluado bien su eficacia. Se daba por supuesto que los beneficios de la detección precoz justificarían los riesgos de las biopsias y los tratamientos innecesarios. Finalmente, un gran estudio europeo y otro estadounidense han cuantificado los pros y contras de la prueba. Con resultados sorprendentes.

El estudio europeo, en el que han participado 182.160 hombres de 50 a 74 años, ha detectado cánceres de próstata en un 8,2% de los hombres que se hacen la prueba del PSA y en un 4,8% de los hombres que no se la hacen. Por tanto, el PSA permite detectar casi el doble de cánceres. Lo sorprendente es que la mortalidad por cáncer de próstata en los nueve años siguientes sólo es un 20% más baja en hombres en que se analiza el PSA. Lo cual demuestra que una parte sustancial de los cánceres detectados no son mortales y no requerirían un tratamiento agresivo.

La investigación no ha observado ningún beneficio de medir el PSA en hombres menores de 55 años ni en mayores de 70. Sólo ha detectado una reducción de mortalidad en la franja de 55 a 69. Una reducción modesta, además: haría falta hacer la prueba del PSA a 1.410 hombres para prevenir una muerte por cáncer de próstata en un periodo de nueve años. Y que, para prevenir esta muerte, haría falta tratar de cáncer de próstata a 48 hombres.

El estudio estadounidense, con 76.693 participantes de 55 a 74 años, no ha conseguido detectar que la prueba del PSA reduzca la mortalidad sobre un periodo de 7 años. Pero "es un estudio menos consistente que el europeo", advierte Joaquim Bellmunt, jefe del servicio de oncología del hospital del Mar. Su principal inconveniente es que más de la mitad de los hombres a los que no les tocó hacerse la prueba del PSA en el estudio –el llamado grupo control– se la hicieron por su cuenta, lo que distorsionó los resultados.

En conjunto, "los datos indican que el test del PSA puede ayudar a reducir la mortalidad por cáncer de próstata en la franja de edad de 55 a 69 años", sostiene Joaquim Bellmunt. Decidir si esta reducción de mortalidad justifica los inconvenientes de diagnosticar y tratar cánceres que nunca llegarían a causar síntomas, añade el oncólogo, "es una cuestión que debe individualizarse para cada paciente".

A raíz de estos dos estudios, la Sociedad Americana de Cáncer y la Asociación Urológica Americana han elaborado nuevas recomendaciones sobre la detección precoz del cáncer de próstata. Ambas sociedades recomiendan que cada paciente decida con la ayuda de un médico si quiere medirse o no el PSA.

Ambas sociedades coinciden también en que el PSA no debe medirse en hombres con una esperanza de vida inferior a diez años. "Hoy día aún es habitual pedir la prueba del PSA para mayores de 75 años y no tiene sentido", sostiene Bellmunt. "Aunque tengan cáncer de próstata, no es preciso complicarles la vida con biopsias y tratamientos agresivos porque morirán por otra causa".

Una vez analizados los pros y contras del test del PSA, ¿qué hacen los especialistas que mejor conocen la cuestión? "Yo no me he hecho la prueba", contesta Joan Carles. A sus 51 años, por edad podría ser candidato a hacérsela. Pero no tiene antecedentes familiares que le hagan sospechar de un riesgo alto de sufrir un cáncer de próstata agresivo. "Y si me saliera un PSA elevado, probablemente me haría una biopsia y, si saliera positiva, probablemente me trataría el cáncer", afirma. Desde su punto de vista, en su caso concreto, "los riesgos superan a los beneficios".

Una estrategia alternativa, apunta Bellmunt, es esperar a ver cómo evoluciona el cáncer antes de iniciar ningún tratamiento. De este modo, se podrían tratar únicamente los cánceres agresivos y se evitarían los efectos secundarios de tratar los más inocuos. Pero aún ningún estudio ha avalado esta estrategia, aunque se ha iniciado uno para evaluarla.

De cara al futuro, los médicos esperan que se desarrollen nuevas pruebas de diagnóstico que permitan distinguir, analizando las células obtenidas en la biopsia, qué cánceres de próstata son agresivos y cuáles serán de evolución lenta y merecen un tratamiento más conservador.


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Salud y medicamentos

11/11/2011

ENTREVISTA | Xavier Bonfill

El Mundo

Contra la crisis sanitaria, evidencia científica

  • La Colaboración Cochrane reivindica el valor de las revisiones sistemáticas
  • Son claves para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario, aseguran

La guerra civil española marcó de forma imborrable a Archie Cochrane (1909-1988). Este médico escocés llegó a nuestro país como miembro de las Brigadas Internacionales y formó parte de la 'British Ambulance Unit', donde, entre otras desgracias, comprobó que muchos de los tratamientos e intervenciones que se empleaban en las mesas de operaciones no estaban basados en ninguna evidencia científica.

Su experiencia en la Segunda Guerra Mundial confirmó esta percepción, por lo que, una vez acabada la contienda, dedicó gran parte de su carrera a promocionar el método científico en medicina. Sus principios inspiraron en 1993 la creación de la Colaboración Cochrane, una red internacional que, desde la independencia política, pretende "ayudar a profesionales de la salud, gestores, pacientes y ciudadanos en general a tomar decisiones bien informadas sobre la atención sanitaria mediante la preparación, actualización y promoción de revisiones sistemáticas".

Estas revisiones, que básicamente sintetizan la evidencia científica disponible sobre la idoneidad de una terapia, un dispositivo o una práctica clínica, están coordinadas por 14 centros internacionales que agrupan a unas 30.000 personas en todo el mundo.

Xavier Bonfill dirige desde su fundación en el año 2000 el Centro Cochrane Iberoamericano, que desde su sede en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, es responsable de toda la actividad de la red en España, Portugal, Andorra y toda la América Latina hispanoparlante.

Con casi dos décadas de 'experiencia Cochrane' a sus espaldas, este oncólogo catalán cree que el espíritu de la red es, precisamente, una de las claves que pueden hacer salir al sistema público sanitario de la encrucijada en la que se encuentra.

Generar información de calidad en el ámbito de la salud, subraya, es fundamental para tomar decisiones que finalmente afectan a la salud de los ciudadanos. En ese sentido, continúa, la Colaboración Cochrane puede ser especialmente relevante ahora que, debido a la crisis, "habrá que discriminar cuáles son las prestaciones sanitarias que hay que financiar porque han demostrado ser efectivas".

De las vacas 'gordas' a las 'flacas'

Para Bonfill, "en nuestro país y en todos ha existido una excesiva benevolencia, una falta de monitorización en las decisiones que se han tomado a nivel clínico". Eso ha hecho que en la época de las 'vacas gordas' se incorporasen a la cartera sanitaria tratamientos e innovacionessin la suficiente justificación científica.

Mientras hemos pasado una etapa de bonanza económica, esto no ha supuesto ninguna preocupación porque se han podido aplicar todo tipo de tratamientos, aunque no fuesen coste-efectivos, señala Bonfill. "Pero ahora que necesariamente tenemos que racionalizar, estas decisiones tendrán que quedar mucho más explícitas".

"Si seguimos gastando en todo lo que está produciendo la investigación, llegará un momento en que no podremos gastar en aquello que está bien asentado y que es necesario. De ahí que se necesiten mecanismos elaborados y claros para disponer de una cartera de servicios pública donde quede bien claro por qué un determinado se ha incluido, cuáles son los beneficios, cuánto cuesta y qué esperamos obtener", remarca Bonfill.

Obviamente, indica este especialista, no se trataría de una 'lista' cerrada, sino que se iría modificando a medida que apareciesen nuevas evidencias científicas. Según su opinión, un buen modelo para comenzar son las 'Do not do recommendations' (Recomendaciones sobre qué no hacer) que ha empezado a elaborar el sistema de salud inglés y que enumera, basándose en revisiones, las prácticas que no deben realizarse en las consultas públicas (ya sea porque no hay suficiente justificación, porque sus efectos secundarios son importantes o porque hay alternativas mejores).

"Las revisiones exhaustivas son claves", concluye Bonfill, que se muestra optimista de cara al futuro. "En realidad la crisis nos está ofreciendo laoportunidad de ser más racionales y de hacer que el sistema tenga más en cuenta a los profesionales de la salud".


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Salud y medicamentos

Tres de cada cuatro hospitales españoles no miden el dolor

19/10/2011

La Vanguardia

 

Madrid. (Efe).- En tres de cada cuatro hospitales españoles no existen programas de formación continuada de tratamiento del dolor, por lo que no lo tienen en cuenta como una constante vital, a diferencia de lo que sí ocurre con la fiebre, el pulso, la frecuencia cardiaca y la temperatura.

Así se desprende de un estudio publicado por la Sociedad Española del Dolor (SED) en colaboración con la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), presentado este lunes con motivo del día mundial contra el dolor.

Aunque la prevalencia del dolor en España es muy alta, ya que un 22 por ciento de la población lo sufre con carácter crónico, el presidente de la SED, Alberto Camba, ha alertado de que los resultados del estudio demuestran que el tratamiento del dolor "está muy lejos de ser óptimo en todo el Estado Español".

El doctor José Luis Aguilar, presidente del grupo de dolor agudo de la SED, ha asegurado que el dolor "está menospreciado y se desatiende" en los hospitales españoles, a pesar de que el dolor agudo no tratado se convierte en crónico".

El estudio pone de relieve que en el 43 por ciento de los pacientes que ingresan en urgencias el dolor agudo es la principal sintomatología.Sin embargo, solo uno de cada diez hospitales consultados en la investigación incluye un programa de tratamiento de dolor agudo en su área de urgencias. 

 


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Salud y medicamentos

El 5% de la población española habrá sobrevivido a un cáncer en 2015

06/10/2011

ABC Salud

 

Las mejoras en el diagnóstico y tratamiento del cáncer hacen que actualmente en España haya 1,5 millones de personas que han sobrevivido a esta enfermedad, una cifra que de cara a 2015, según asegura la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), puede aumentar hasta los casi 2,5 millones de personas, lo que representaría un 5 por ciento del total de la población.

Así se desprende de las conclusiones de un estudio 'Delphi', llevado a cabo por esta entidad en colaboración con Roche para analizar el valor de la innovación y las necesidades en Oncología, de cara a mejorar la calidad de vida de quienes padecen o un superado esta enfermedad.

Cada año se detectan en España entre 220.000 y 230.000 nuevos casos de cáncer, de los que se estima que logran curarse la mitad en el caso de los hombres y el 60 por ciento de las mujeres.

Población envejecida

El aumento de casos previsto, según ha explicado el presidente de SEOM, Emilio Alba, estará fundamentalmente propiciado por el envejecimiento poblacional y por una mayor exposición a factores de riesgo desencadenantes, como los hábitos de vida. Sin embargo, esta circunstancia se verá compensada con una mayor implementación de las técnicas de diagnóstico, que favorecen una detección cada vez más temprana de los tumores, y de las terapias dirigidas o personalizadas, que permiten obtener con mejores tasas de eficacia.

De hecho, estiman que dentro de cuatro años uno de cada cinco pacientes (20%) podrán ser tratados con estrategias específicas dirigidas a dianas específicas, algo que será habitual en más de la mitad (60%) de los tumores a partir de 2020. Todo ello hace que los oncólogos prevean para 2015 un descenso de la mortalidad y, con ello, un aumento del número de «largos supervivientes», término con el que se conoce a aquellos pacientes curados que ya no reciben tratamiento y que al menos han transcurrido cinco años desde su diagnóstico.

La tasa de supervivencia para esta fecha se estima en un 60% en el caso de los hombres y un 70% en mujeres. Además, y aunque estas previsiones «no van a ser exactas», como recuerda Alba, en algunos tumores como el de mama, se estima que el 90-95% de las mujeres sobrevivan a los 5 años. Asimismo, en el cáncer colorrectal se prevé llegar a una supervivencia de entre el 70 y 75% mientras que, por contra, el informe revela que en otros tumores como el cáncer de pulmón no se podrá ser tan «optimista», ya que la supervivencia en 2015 será de entre un 20 y 30%. No obstante, este cambio de cifras también propiciará un cambio en la estrategia asistencial para poder cubrir las necesidades de pacientes y supervivientes, que «tienen otras necesidades, y no sólo sanitarias», aclara Alba.

 


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Salud y medicamentos

Las investigaciones sobre el sueño muestran estrategias eficaces para limitar el 'jet lag'

08/08/2011

Hacia el oeste: Es aconsejable recibir luz solar o luz artificial intensa por la tarde tras llegar a destino | Hacia el este: Exponerse a la luz por la mañana y evitarla por la tarde ayuda a reprogramar el cerebro | Conviene resistir la tentación de irse a dormir a mediodía después del viaje | Somníferos: y melatonina: De Lecea los desaconseja a menos que se tomen con asesoramiento médico

La Vanguardia Salud | 07/08/2011 - 00:00h

El día antes de venir de vacaciones desde California a Catalunya, el neurobiólogo Lluís de Lecea no tomó ni una taza de café y se fue a dormir una hora antes de lo habitual. El día del vuelo tampoco tomó café y practicó suficiente actividad física para llegar cansado a la hora de subir al avión. Durmió lo que pudo durante el vuelo. Al aterrizar en Barcelona, aunque lo que más le apetecía era meterse en la cama, porque en su cerebro era aún medianoche, se obligó a mantenerse despierto. Pasó varias horas al aire libre, exponiéndose a la luz del sol, y aguantó hasta la noche con cafeína.
"El primer día estoy agotado, pero a partir del segundo ya funciono bien", explica De Lecea. "En cambio, si me hubiera ido a dormir después de aterrizar, me hubiera despertado a media tarde, al llegar la noche no hubiera tenido sueño, al día siguiente hubiera estado cansado otra vez y habría tardado varios días en adaptarme".

De Lecea es especialista en investigaciones del sueño en la Universidad de Stanford (EE.UU.) y se aplica a sí mismo lo que ha aprendido en sus estudios. De todas las medidas para contrarrestar los efectos del jet lag, explica, la más importante es la exposición a la luz diurna.

El jet lag es más que la dificultad para conciliar el sueño por la noche y el cansancio durante el día tras un vuelo que cruza varias franjas horarias. Es un desajuste horario que afecta a todo el organismo, desde la temperatura corporal (que en condiciones normales sigue un ciclo de 24 horas, con un máximo por la tarde y un mínimo de madrugada), hasta la tensión arterial (que aumenta a primera hora de la mañana y es máxima por la tarde), la coordinación y los reflejos (óptimos a primera hora de la tarde) o el tránsito intestinal (como habrá comprobado cualquiera que haya sufrido un buen jet lag).

De ahí que los síntomas no se reduzcan al insomnio y al cansancio, sino que también puedan incluir alteraciones del estado de ánimo, un bajo rendimiento intelectual, una baja forma física y una incapacidad de estar en plenas condiciones en una reunión de trabajo o de disfrutar al máximo de unas vacaciones.

Hay grandes diferencias de unas personas a otras en la capacidad de adaptación al jet lag. Y una misma persona puede experimentar el jet lag de maneras muy diferentes de un viaje a otro. Como norma general, cuanto mayor es la edad de una persona, más le cuesta adaptarse. Se puede experimentar jet lag a partir de tres horas de desfase horario pero, cuantas más franjas horarias se cruzan, mayores son los efectos y más días se tarda en sincronizar el reloj interno del organismo con la hora del lugar de destino. Y los vuelos que van hacia el oeste (por ejemplo, de España a Estados Unidos) son más soportables que los van hacia el este.

Las estrategias para contrarrestar el jet lag varían según la dirección del vuelo, advierte De Lecea. El arsenal de trucos es el mismo: luz diurna, cafeína y actividad física. Pero hay que aplicarlos de manera distinta.
Cuando se vuela de Europa hacia América, la sensación que experimenta el viajero es que el día se hace largo. Por ejemplo, cuando aterriza en Nueva York a las dos del mediodía tras nueve horas de vuelo, en su cerebro son ya las ocho de la tarde. Para adaptarse a esta situación, basta con alargar el día para engañar al cerebro.

La mejor estrategia para conseguirlo es exponerse a la luz solar a lo largo (u otra luz intensa) de la primera tarde en Nueva York para que el cerebro desista de creer que ya es de noche. También es aconsejable acostarse tarde uno o dos días antes del vuelo para empezar a acostumbrar el organismo al horario del lugar de destino. Retrasar una o dos horas el horario de las comidas la víspera del vuelo puede ser una ayuda adicional. Y, "en lugar de llegar cansado al avión, cuando se vuela hacia el oeste es mejor llegar descansado para aguantar un día largo", explica De Lecea. De este modo, se podrá ir a dormir cuando ya se haya hecho de noche en la primera noche en América y levantarse fresco al día siguiente.

Cuando se vuela de América hacia Europa, en cambio, la sensación que experimenta el viajero es que le han hurtado una noche. Cuando aterriza en Barcelona a las ocho de la mañana procedente de Nueva York, en su cerebro son aún las dos de la madrugada. En este caso ya no basta con engañar al cerebro alargando el día, hay que convencerle de que ha empezado un día nuevo.

Para conseguirlo, conviene exponerse a la luz diurna a lo largo de la mañana para convencer al cerebro de que ya es de día (y no por la tarde, como cuando se vuela hacia el oeste). También ayuda haberse acostado pronto en los días anteriores al vuelo, como hizo De Lecea al venir de California (y no tarde, como al volar hacia el oeste). Es aconsejable procurar dormir en el avión. Tomar alguna bebida con cafeína a lo largo del día para llegar entero a la noche siguiente. Evitar la tentación de ir a dormir durante el día (aunque una breve siesta de unos veinte minutos sí puede resultar reparadora). Y a algunas personas también les resulta útil hacer actividad física después de llegar a destino para mantenerse despejadas, informa Lluís De Lecea.
"La luz solar es el instrumento natural más eficaz para regular el ciclo de sueño y vigilia", destaca la Clínica Mayo de EE.UU. en un documento monográfico dedicado el jet lag. La razón está en el núcleo supraquiasmático del hipotálamo (NSH), que es el reloj que fija el horario de todo el organismo. El NSH es una pequeña joya de la biología: un grupo de 10.000 células situadas en la base del cerebro, que no ocupa más de medio milímetro cúbico y que gobierna los ritmos del cuerpo humano. Está conectado a la retina por un grupo de neuronas que le informan de cuánta luz hay en el exterior. Gracias a estas neuronas, el reloj interno del cerebro sabe cuándo es de día y cuándo es de noche y decide cuándo hay que subir o bajar la temperatura corporal, cuándo hay que segregar hormonas (como la testosterona, que tiene un pico a primera hora de mañana) y cuándo hay que dormir.

Es para reprogramar el núcleo supraquiasmático que, cuando se vuela de Europa a América, conviene exponerse a la luz por la tarde y evitarla por la mañana. Y que, cuando se vuelve de América a Europa, conviene hacer lo contrario: exponerse a luz por la mañana y evitarla por la tarde.

En Estados Unidos se ha popularizado también el uso de la melatonina para mitigar los efectos del jet lag. Se trata de una hormona que el cuerpo humano segrega de forma natural y a la que se atribuye la capacidad de regular el sueño. La Academia Americana de Medicina del Sueño la reconoce como tratamiento eficaz del jet lag, pero "yo no la recomiendo". advierte De Lecea. "Es eficaz si se sabe utilizar bien, pero no creo que sea prudente tomarla sin asesoramiento médico".

Por esta misma razón, De Lecea es contrario al uso de somníferos en casos de jet lag. Puede haber casos concretos de viajeros frecuentes con desajustes horarios graves que se beneficien de un somnífero tomado conociendo sus beneficios y sus riesgos, admite. Pero "para el viajero ocasional, no soy partidario de tratar el jet lag con medicación", declara De Lecea. "Me parece mejor aprender cómo funciona nuestro cuerpo y aplicar tratamientos naturales eficaces basados en la exposición a la luz y en adaptar nuestro reloj interno al horario del lugar de destino".

Lo que agravia el 'jet lag'

  • DIFERENCIA HORARIA
    El desajuste que sufre el reloj interno del cuerpo humano después de un vuelo intercontinental es aproximadamente proporcional al número de franjas horarias que se han cruzado.

    DIRECCIÓN DEL VUELO
    A la mayoría de personas les cuesta más adaptarse al viajar hacia el este que hacia el oeste. El fenómeno es más acusado en las personas activas por la noche que en las que son activas por la mañana.

    EDAD
    Hay grandes diferencias de unas personas a otras en la capacidad de adaptarse al desajuste horario del jet lag. Pero, como norma general, la capacidad de adaptación tiende a disminuir con la edad.

    VUELO SIN DORMIR
    Poder dormir unas horas en un vuelo hacia el este, o hacer una siesta en un vuelo hacia el oeste, ayudan a mitigar el jet lag. Esto explica que el jet lag sea más acusado cuando se vuela en clase turista.

    FALTA DE LUZ AL LLEGAR
    Las personas que deben asistir a reuniones de trabajo con luz artificial tras un vuelo largo tardan más en recuperarse del jet lag que las que pueden exponerse a la luz diurna. 

    EL FACTOR AVIÓN
    Fatiga aérea: Cualquier vuelo de larga duración, incluso sin cruzar más de tres franjas horarias, causa un cansancio que se añade al jet leg. La fatiga aérea se debe a la baja presión y a la baja humedad del interior de la cabina del avión, así como a la falta de movilidad de los pasajeros. Los síntomas de la fatiga desaparecen en un día o dos con una dieta y un descanso adecuados.

 


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Salud y medicamentos

Los malos hábitos de vida aumentan los ictus entre españoles de 35 a 55 años

18/05/2011

La falsa creencia de que esta dolencia no afecta a los jóvenes retrasa el diagnóstico del problema y aumenta sus consecuencias negativas para el paciente

La Vanguardia Salud | 18/05/2011 - 14:02h

 

Madrid (EP).- En España se producen 130.000 ictus al año, el 75 por ciento de ellos en mayores de 65 años. Sin embargo, entre un 10 y un 15 por ciento de estos episodios los sufren pacientes más jóvenes y, cada vez más, en personas entre los 35 y los 55 años de edad, un fenómeno relativamente reciente provocado por los malos hábitos de vida y que podría acarrear graves consecuencias también a nivel económico y social.

Esta es la advertencia de los expertos que forman el Observatorio del Ictus, una iniciativa patrocinada por Boehringer Ingelheim y presentada este miércoles en Madrid por Jaime Masjuan, del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología (SEN) y el doctor José María Lobos, representante de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC).

Según el doctor Masjuan, al hablar de estos pacientes jóvenes hay que tener en cuenta que existen dos grupos bien diferenciados: el de aquellos pacientes con menos de 35 años en los que el ictus se produce porque existe algún tipo de anomalía congénita o problema de coagulación de la sangre de tipo genético y un grupo de pacientes jóvenes en los que la causa del evento es su estilo de vida.

"Con los pacientes que presentan problemas congénitos poco se puede hacer porque, excluyendo el tema de las drogas, que sí pueden producir ictus en gente joven, el resto presentan malformaciones congénitas que no se pueden detectar y que suceden de forma repentina", señala el experto.

Sobre el segundo grupo, Masjuan advierte de que "cada vez son más los pacientes entre los 35 y los 55 años que sufren infartos cerebrales y hemorragias cerebrales por los malos hábitos de vida", entre los que se cuentan la hipertensión, la vida sedentaria, el sobrepeso, el tabaquismo o la fibrilación auricular, un problema este último que multiplica por cinco las opciones de sufrir un ictus.

"Se trata de un grupo de edad -dice- en el que mucha gente que no se ha tomado nunca la presión ni sabe qué es el colesterol, que están muy estresados, viviendo al límite y que no saben que se la están jugando".

Falsas creencias que retrasan el diagnóstico

La falsa creencia de que el ictus no afecta a personas jóvenes hace que, cuando se presentan los primeros síntomas, ni el paciente, ni sus familiares e incluso, a veces, ni el personal sanitario sepa reconocer a tiempo el problema, lo que retrasa el diagnóstico e incrementa así las consecuencias negativas para el paciente.

El doctor Masjuan recuerda que el tiempo es "clave" a la hora de reaccionar ante un ictus y que recibir atención en una unidad especializada dentro de las cuatro horas y media después del evento puede evitar consecuencias graves, como las parálisis, incluso la muerte del paciente.

Según destaca, unos 80.000 españoles fallecen o quedan discapacitados en el primer año de enfermedad, a pesar de que avances como las unidades del ictus o los fármacos para disolver coagulos hayan reducido un 10 por ciento el número de muertes por esta enfermedad.

Las peores comunidades para sufrir un ictus

En la actualidad, España cuenta con 40 unidades del ictus, un número que "se debería duplicar", según este experto. Además, denuncia, estas unidades se distribuyen de forma desigual en todo el territorio. La Comunidad de Madrid, Catalunya, Navarra, Cantabria y Asturias serían las mejor preparadas para afrontar estos eventos, según este especialista.

Por contra, las peores serían Galicia, con una unidad del ictus; Andalucía, con sólo dos y Castilla-La Mancha y Extremadura, con una cada una.

Para este experto, sufrir un ictus en esa etapa de la vida, en la que las personas se encuentran "en pleno funcionamiento social, familiar y laboral", tiene consecuencias sociales aún más graves que en los mayores, pues pequeñas secuelas, como tener una mano torpe para escribir o dificultades para comprender o calcular, "pueden hacer que el paciente no pueda volver a trabajar nunca".

"No debemos olvidar que el ictus es la primera causa de discapacidad y dependencia en el adulto y la segunda causa de demencia, después del Alzheimer", apunta este especialista, recordando que 300.000 españoles tienen algún tipo de discapacidad a causa de un ictus, una enfermedad que consume el 10 por ciento del gasto sanitario en este país.


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Salud y medicamentos

Cambiar hábitos de vida reduce triglicéridos hasta en un 50%

08/05/2011

Un metanálisis de 500 estudios previos ha confirmado que modificar el estilo de vida, haciendo ejercicio y cambiando la dieta, puede reducir los niveles de triglicéridos. Según el estudio, las cifras pueden reducirse hasta en un 50 por ciento si se cumplen ciertas recomendaciones.


DM - Martes, 19 de Abril de 2011 - Actualizado a las 00:00h.

 

La dieta y el estilo de vida reducen de forma significativa los niveles elevados de triglicéridos, según ha confirmado un metanálisis que se publica en el último número de Circulation. El trabajo tiene especial valor porque se trata de un análisis de 500 estudios internacionales previamente realizados. Modificar los hábitos alimentarios, las grasas saturadas por las insaturadas, hacer ejercicio físico y perder peso pueden reducir los niveles de triglicéridos entre un 20 y un 50 por ciento, según explica en el estudio Michael Miller, catedrático de Epidemiología y Salud Pública de la Universidad de Maryland, en Baltimore (Estados Unidos). En contraste con el caso del colesterol, "en el que el estilo de vida modula los niveles pero puede no ser la solución, los niveles elevados de triglicéridos sí responden directamente del estilo de vida", explican los autores.

Grasas consumidas
Tras analizar las investigaciones previas, Miller y su equipo han definido qué cambios son los adecuados para las personas que cuentan con niveles elevados de triglicéridos. Los investigadores recomiendan que los glúcidos estén por debajo del 5-10 por ciento de las calorías consumidas (unas 100 para las mujeres y 150 para los hombres al día), y que la fructosa de alimentos naturales y procesados se sitúe por debajo de los 50-100 gramos por día.

Además, sugieren que las grasas saturadas estén por debajo del 7 por ciento del total de calorías, y las grasas trans, por debajo del uno por ciento de este total. Finalmente, limitan el alcohol especialmente si los niveles de triglicéridos son mayores de 500 mg/dL.

Los pacientes que tengan niveles de triglicéridos de entre 150 y 199 mg/dL, o por encima, también deben incorporar el ejercicio físico de intensidad moderada a su rutina.

Comer sano y andar
Caminar rápido durante al menos 150 miutos por semana es una de las recomendaciones que pueden ayudar a que los niveels de triglicéridos desciendan un 20-30 por ciento.Si a esto se suma un cambio en la dieta, de manera que se consuman verduras, fruta, vegetales y pescados con omega-3, los autores destacan que los niveles puedan rebajarse hasta un 50 por ciento.


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Salud y medicamentos

Un test genético podría ayudar a conocer la posibilidad de curación de pacientes con hepatitis C

01/05/2011

ABC salud

 

04-II-2010. El virus de la hepatitis C afecta a más de 170 millones de personas en todo el mundo y se vuelve crónico en el 80 % de los casos

Un test genético podría predecir la capacidad de curación de la hepatitis C, tanto en pacientes monoinfectados como en coinfectados por VIH, según una de las conclusiones del estudio llevado a cabo por Norma Ibón Rallón y un equipo de investigadores del Hospital Carlos III de Madrid,

El virus de la hepatitis C afecta a más de 170 millones de personas en todo el mundo y se vuelve crónico en el 80 % de los casos. El tratamiento estándar, a base de interferón y ribavirina, tampoco logra curar a todos los pacientes. Así, se estima que entre un 70 y un 80 % de los infectados sólo por el virus de la hepatitis C se curan, mientras que tan sólo lo logran la mitad de los coinfectados por este virus más el del VIH -un grupo muy numeroso-.

Entre los factores que reducen las posibilidades de curación, además de la coinfección con VIH, se encuentran características individuales del paciente, como el sexo responden mejor las mujeres al tratamiento; la edad, siendo los más jóvenes los que tienen mejo; o las enfermedades subyacentes del hígado, que complican el proceso.

Seis genotipos

El virus de la hepatitis C tiene seis genotipos. De hecho, se sabe que los infectados con los genotipos 2 y 3 responden mejor al tratamiento, pero en España prevalece el subtipo 1 del virus, que tiene una respuesta peor, señalaron los responsables del estudio.

Un grupo de investigadores de Estados Unidos estudiaron hace unos meses la secuencia completa del genoma humano. Se encontró una característica en un gen, una serie de polimorfismos en una región cercana al gen de la interleucina 28-B, que determinaba la curación: si un paciente tenía una de las formas del polimorfismo, el paciente se curaba con el tratamiento.

Evaluación de polimorfismo

En el Hospital Carlos III de Madrid, el equipo de profesionales del servicio de enfermedades infecciosas, liderado por el doctor Vicente Soriano, se encuentra a diario con el problema del tratamiento de la hepatitis C a pacientes coinfectados con el VIH, la mayoría, además, con el genotipo 1, de peor pronóstico.

"Si se instaurara de rutina la evaluación de este polimorfismo, de esta característica del gen, esa información les daría a los médicos una herramienta útil para decidir comenzar con el tratamiento o no", explica la doctora Norma Rallón.

"Si se combina esta evaluación genética con el resto de factores del paciente (el genotipo viral, edad, sexo, etcétera), se puede elaborar un modelo que sirva a los médicos para prever con mayor certeza si merece la pena someter a tratamiento a un paciente, sabiendo que tiene más posibilidades de curarse si tiene ese 'genotipo protector'", agregó.


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Salud y medicamentos

Un buen estado físico para los dos

19/04/2011

Un Buen Estado Físico para los Dos

www.nacesano.org
El ejercicio durante el embarazo

El ejercicio es bueno para las mujeres embarazadas. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU. (HHS) recomienda a las mujeres embarazadas sanas realizar al menos dos horas y media de actividad aeróbica moderada por semana.1Es conveniente distribuir la actividad física a lo largo de la semana,1 realizando 30 minutos de actividad aeróbica la mayoría de los días o todos si es posible.

Hacer ejercicio de forma regular mejora el estado físico de la mujer embarazada y contribuye a la salud cardíaca, mental y del cuerpo en general. Puede ayudar a sobrellevar muchas de las molestias habituales del embarazo, como estreñimiento, dolores de espalda, cansancio, trastornos del sueño y várices. El ejercicio regular también puede ayudar a prevenir ciertas formas de diabetes e hipertensión típicas del embarazo.1,2,3 Las mujeres en buen estado físico pueden sobrellevar mejor el parto y recuperarse con más rapidez.

Se recomienda a las mujeres embarazadas que no han sido físicamente activas anteriormente que incrementen sus actividades gradualmente o comiencen con un programa de ejercicios poco intenso para obtener algunos de estos beneficios para la salud. No obstante, toda mujer embarazada debe consultar a un profesional de la salud antes de comenzar o continuar con un programa de ejercicios.

Las mujeres que no desean participar en un programa tradicional de ejercicios pueden obtener muchos de los beneficios que brinda el ejercicio realizando alguna actividad física como, por ejemplo, salir a caminar. A pesar de que antes se aconsejaba realizar ejercicio unos 30 minutos seguidos al menos tres veces por semana para que sea beneficioso para la salud, según las recomendaciones del HHS, distribuir la actividad física durante la semana (al menos 10 minutos en cada oportunidad) también es eficaz.1

¿Hay casos en que la mujer embarazada no debe hacer ejercicio?
El ejercicio es bueno para las mujeres embarazadas, salvo en los siguientes casos:2

  • Enfermedad cardíaca que afecta la circulación sanguínea
  • Parto prematuro
  • Cuello uterino incompetente, un defecto del cuello uterino que produce la pérdida temprana del embarazo o un parto prematuro
  • Enfermedad pulmonar restrictiva
  • Embarazo múltiple (mellizos, trillizos o más bebés), que aumenta el riesgo de parto prematuro
  • Sangrado vaginal persistente en el segundo o tercer trimestre
  • Rotura de las membranas (bolsa de aguas)
  • Preeclampsia (una forma de hipertensión relacionada con el embarazo)
  •  Placenta previa, una placenta que se encuentra en posición baja y cubre el cuello del útero de forma parcial o total, durante el tercer trimestre.

Las mujeres con antecedentes de problemas de salud, como anemia grave o hipertensión no controlada, diabetes, enfermedad de la tiroides o convulsiones repentinas, sólo deben hacer ejercicio con la autorización de su médico. Las mujeres embarazadas obesas o con un peso excesivamente bajo también deben consultar a su médico antes de iniciar una rutina de ejercicios.

¿Puede el ejercicio ser perjudicial para el bebé?
Hasta la fecha no se cuenta con evidencia de que el ejercicio moderado tenga efectos perjudiciales para el feto ni de que aumente el riesgo de un aborto espontáneo, parto prematuro o defectos congénitos en un embarazo normal.

Antes, los médicos temían que el hecho de que la madre hiciera ejercicio pudiera inducir el parto antes de tiempo, ya que al hacer ejercicio se incrementa la concentración de ciertas hormonas que pueden estimular las contracciones uterinas. Estudios recientes han demostrado que el ejercicio moderado no aumenta el riesgo de parto prematuro en los embarazos de bajo riesgo.1,4,5 De hecho, un estudio danés de 2008 sugiere que la actividad física de moderada a intensa en el tiempo libre (como deportes, caminar, cuidar el jardín, etc.) puede reducir considerablemente el riesgo de nacimiento prematuro.6

Algunos médicos temían que el ejercicio regular pudiera retrasar el crecimiento del feto. La mayoría de los estudios ha comprobado que el ejercicio moderado no tiene efecto alguno en el peso del bebé al nacer y algunos sugieren que una cantidad moderada de ejercicio podría incluso aumentar el peso.4,5 Estudios recientes han comprobado que el ejercicio moderado durante la primera parte del embarazo promueve el crecimiento de la placenta,6 lo cual podría contribuir a aumentar su peso al nacer.

Se han realizado pocos estudios sobre los efectos del ejercicio intenso durante el embarazo. Algunos estudios sugieren que las mujeres que continúan haciendo ejercicio intenso hasta el tercer trimestre del embarazo podrían tener bebés con un peso ligeramente menor.4,5,8 No obstante, el ejercicio intenso no parece aumentar el riesgo de que la mujer tenga un bebé de bajo peso al nacer (menos de cinco libras y media). Un estudio que realizó un seguimiento de un grupo de bebés hasta los cinco años comprobó que los hijos de las mujeres que habían hecho ejercicio intenso durante el embarazo, si bien experimentaban un crecimiento normal, eran algo más delgados que los niños de las mujeres que no habían hecho ejercicio.3 Además, por razones que no son muy claras, los hijos de las mujeres que habían hecho ejercicio obtuvieron resultados considerablemente superiores a los de los otros niños en las pruebas de inteligencia y de destrezas del lenguaje.3

Cuando una mujer queda embarazada, ¿se produce algún cambio en el modo en que su cuerpo responde a la actividad física?
Sí. Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta muchos cambios que alteran su respuesta a la actividad física:

  • Respiración. Las mujeres que están embarazadas necesitan más oxígeno que las que no lo están, aun cuando descansan. Además, a medida que avanza el embarazo, las futuras madres deben hacer un mayor esfuerzo para respirar ya que el crecimiento del útero ejerce presión sobre el diafragma (el músculo grande que separa el abdomen de la cavidad torácica). Estos cambios hacen que tengan menos oxígeno disponible y que se queden sin aliento más fácilmente al hacer actividad física.
  • Frecuencia cardíaca. El corazón de las mujeres embarazadas debe hacer más esfuerzo y late más rápidamente para suministrar oxígeno al bebé. En consecuencia, es posible que tenga menos energía para hacer actividad física. Su sistema cardiovascular también responde de manera diferente a ciertas posiciones del cuerpo. Si una mujer hace ejercicio acostada boca arriba durante el segundo o tercer trimestre del embarazo, el útero, que se encuentra en expansión, puede comprimir la vena principal por donde regresa la sangre desde las piernas hacia el corazón. Esto hace que el corazón lata más lentamente, causando en ocasiones mareos e interfiriendo con la circulación normal de la sangre hacia el útero. El corazón también late más lentamente cuando la persona permanece de pie sin moverse.
  • Temperatura corporal. Algunos estudios sugieren que el cuerpo de una mujer embarazada elimina el calor de manera más eficiente que una mujer no embarazada. Las mujeres embarazadas comienzan a sudar a una temperatura corporal más baja que las mujeres no embarazadas, por lo que su temperatura disminuye ligeramente durante el ejercicio.5 Esta adaptación puede ayudar a proteger al bebé. De todas maneras, se recomienda a las mujeres embarazadas evitar elevar en forma excesiva la temperatura corporal, especialmente durante el primer trimestre del embarazo, ya que una temperatura constante de 102.5 °F o más puede incrementar el riesgo de que se produzcan ciertos defectos congénitos en el cerebro y en la columna vertebral del bebé. Los estudios realizados, sin embargo, no han demostrado un incremento en la presencia de estos ni otros defectos congénitos en los bebés de mujeres que hacen ejercicio intenso durante el embarazo.2,5
  • Equilibrio. El embarazo afecta el sentido del equilibrio de la mujer y, además, al expandirse el útero y agrandarse los pechos, el centro de gravedad del cuerpo cambia de posición.
  • Articulaciones. El incremento de las concentraciones hormonales hace que los tejidos conectivos de la mujer embarazada se relajen y que las articulaciones sean más propensas a lesiones.

¿Qué recomendaciones deben tenerse en cuenta para hacer ejercicio durante el embarazo sin incurrir en un riesgo? 
Las mujeres embarazadas deben consultar a su médico para asegurarse de que las actividades que elijan no representen un riesgo para su embarazo. Las siguientes precauciones pueden ayudar a asegurar que el programa de ejercicios sea seguro para la madre y para el bebé:2,9

  • Evitar los deportes de contacto y cualquier actividad que pueda causarle traumatismos en el abdomen, aunque sean leves, como hockey sobre hielo, kickboxing, balompié y baloncesto.
  • Evitar las actividades con alto riesgo de caídas, como gimnasia, equitación, esquí cuesta abajo y deportes de raqueta.
  • Evitar bucear ya que esta actividad aumenta el riesgo de descompresión en el bebé y podría contribuir a un aborto espontáneo, defectos congénitos, retraso en el crecimiento del feto y parto prematuro.
  • Evitar realizar ejercicio recostada boca arriba después del primer trimestre. Evitar también permanecer de pie sin moverse durante mucho tiempo.
  • Evitar los movimientos bruscos, de rebote o de alto impacto que puedan esforzar las articulaciones y causar lesiones.
  • Evitar hacer ejercicio a alturas elevadas (más de 6,000 pies) ya que puede reducir la cantidad de oxígeno que llega al bebé.
  • Evitar que su temperatura aumente excesivamente, especialmente durante el primer trimestre. Beber líquidos en cantidad abundante antes, durante y después del ejercicio. Usar varias capas de ropa aireada y no hacer ejercicio los días calurosos y húmedos. Evitar entrar en una bañera con agua caliente, saunas o baños turcos.

Las mujeres embarazadas deben interrumpir el ejercicio inmediatamente y consultar a su médico si comienzan a tener síntomas como 2

  • Sangrado vaginal
  • Mareos
  • Mayores dificultades para respirar
  • Dolores de cabeza
  • Dolor en el pecho
  • Debilidad muscular
  • Dolor o hinchazón en las pantorrillas
  • Contracciones uterinas
  • Pérdida de líquido amniótico
  • Reducción de los movimientos del feto.

¿Cuáles son los tipos de actividad física más recomendables durante el embarazo?
La mayoría de las mujeres embarazadas puede continuar con los programas de ejercicios que seguían antes del embarazo pero, en algunos casos, es necesario modificar algunas actividades o disminuir la intensidad del programa a medida que evoluciona el embarazo. Las mujeres que participaron en un programa de entrenamiento con pesas antes del embarazo por lo general pueden continuar con su entrenamiento durante el embarazo, siempre y cuando lo hagan con moderación. Deben consultar siempre a su médico para determinar cuánto peso pueden levantar sin que represente un riesgo y evitar levantar peso recostadas de espalda.

Cuando una mujer embarazada inicia un plan de ejercicios (con la autorización de su médico), las actividades más seguras en la mayoría de los casos son caminar, nadar, pedalear en una bicicleta fija, hacer aerobismo (de bajo impacto o en clases para mujeres embarazadas) y clases de yoga. 

¿Cuándo se puede comenzar a hacer ejercicio después del parto?
Algunas mujeres pueden reanudar su programa de ejercicios pocos días después del parto mientras que otras deben esperar un poco más.9 Se recomienda a las mujeres consultar a su médico para determinar qué es lo más conveniente en su caso.

Las mujeres que hacen ejercicio regularmente durante el embarazo aumentan su resistencia y tonicidad muscular. Después del parto, esto les permite reanudar su nivel de actividad física anterior antes que las madres que no hicieron ejercicio regularmente. Las madres primerizas que reanudan su actividad física (al igual que las madres que amamantan a su bebé) pierden más peso que las que no hacen ejercicio y la mayoría de las madres que hacen ejercicio vuelven al peso que tenían antes del embarazo en menos de un año.

Los estudios demuestran que el ejercicio moderado mejora el estado de ánimo de las madres primerizas.1 Un estudio realizado en 1999 comprobó que las mujeres que reanudaron su programa de ejercicios dentro de las seis semanas posteriores al parto se sintieron mejor consigo mismas y se adaptaron más rápidamente a su papel de madre que las mujeres que no hicieron ejercicio.10

Los cambios producidos por el embarazo en los sistemas corporales duran unas cuatro a seis semanas después de dar a luz. Por esta razón, se recomienda a las mujeres comenzar o reanudar lentamente el ejercicio y, si sienten dolor o tienen otros síntomas inusuales durante una actividad específica, interrumpirla (o hacer menos repeticiones o una rutina más corta). Las mujeres que han tenido un parto por cesárea no deben hacer ejercicio intenso hasta que su médico lo autorice.

Referencias
1. U.S. Department of Health and Human Services (HHS). 2008 Physical Activity Guidelines for Americans. Washington, D.C., 7 de octubre de 2008, www.health.gov/paguidelines.

2. American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Exercise during Pregnancy and the Postpartum Period. ACOG Committee Opinion, número 267, enero de 2002 (verificado 2005).

3. American College of Sports Medicine. Roundtable Consensus Statement: Impact of Physical Activity during Pregnancy and Postpartum on Chronic Disease Risk. Medicine and Science in Sports and Exercise, 2006, págs. 989-1005.

4. Clapp, J.F., III. Recommending Exercise during Pregnancy. Contemporary Ob/Gyn, enero de 2001, págs. 30-49.

5. Morris, S.N. y Johnson, N.R. Exercise During Pregnancy: A Critical Appraisal of the Literature. Journal of Reproductive Medicine, volumen 50, número 3, marzo de 2005, págs. 181-188.

6. Hegaard, H.K., et al. Leisure Time Physical Activity is Associated with Reduced Risk of Preterm Delivery. American Journal of Obstetrics and Gynecology, volumen 198: 180, págs. e1-e5.

7. Clapp, J.F. Influence of Endurance Exercise and Diet on Human Placental Development and Fetal Growth. Placenta, junio-julio de 2006, volumen 27, págs. 527-534.

8. Perkins, C.D., et al. Physical Activity and Fetal Growth during Pregnancy. Obstetrics and Gynecology, volumen 109, número 1, enero de 2007, págs. 81-87.

9. American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Exercise During Pregnancy. Educational pamphlet AP119. ACOG, Washington, D.C., junio de 2003.

10. Sampselle, C.M., et al. Physical Activity and Postpartum Well-Being. Journal of Obstetric, Gynecologic and Neonatal Nursing, enero/febrero de 1999, págs. 41-49.

Diciembre de 2008 

 


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Salud y medicamentos

Guerra a las resistencias

10/04/2011

El Mundo Salud

 

Malaria, tuberculosis, sida, infecciones hospitalarias... Desde la aparición de los fármacos antimicrobianos en la década de los cuarenta la Humanidad le ha ido ganando la batalla a las enfermedades infecciosas, principal causa de muerte de las generaciones pasadas. Sin embargo, esa guerra está dando un vuelco debido a la aparición de patógenos resistentes a los tratamientos. Una situación tan preocupante que la Organización Mundial de la Salud (OMS) le ha dedicado este año su Día Mundial de la Salud, que se celebra el 7 de abril.

Resistencias a los antibióticos más comunes para tratar infecciones, resistencias a los antivirales más eficaces contra el VIH, resistencias contra los antipalúdicos que mantienen a raya a la malaria... la lista no tiene fin. Según el organismo internacional, el mal uso de los fármacosdurante los últimos setenta años ha permitido que la lista de microbios que se han hecho fuertes a la medicación no haya dejado de crecer.

Y lo ratifica con datos. Cada año, explica la OMS, surgen 440.000 nuevos casos de tuberculosis resistente en el mundo (cepas 'rebeldes' que se cobran 150.000 vidas humanas); mientras que el parásito responsable de la malaria (responsable de dos millones de muertes al año) está aprendiendo a rechazar el último tratamiento eficaz contra esta enfermedad, la artemisina. Y mucho más cerca de nuestras fronteras, el gen NDM-1, descubierto en varias bacterias, empieza a preocupar en los laboratorios por su resistencia a los antibióticos más potentes.

Cartel del día.| OMS

Cartel del día.| OMS

No hay una sola causa, ni un solo culpable de la propagación de este fenómeno, pero la OMS sí enumera un listado de prácticas y factores que no ayudan precisamente a tener bajo control a virus, bacterias, parásitos, hongos y demás microbios. Un mal uso de los medicamentos, pobres sistemas nacionales de control de las infecciones, interrupciones y problemas en el suministro de fármacos, descoordinación internacional...

El problema, añaden los especialistas, es que tratar a un paciente que no responde a la primera línea de tratamientos, obliga a recurrir a terapias de segunda línea, más caras y no siempre tan efectivas contra estos 'supermicrobios'. "La prolongación de la enfermedad, los largos ingresos hospitalarios y los tratamientos encarecen los costes sanitarios, tanto para los sistemas como para las familias", advierten. De ahí el lema elegido para esta fecha: 'Resistencia a los antimicrobianos: si no actuamos hoy no habrá cura mañana'.

La situación puede ser especialmente grave en zonas donde enfermedades como la malaria son endémicas, como recuerda a ELMUNDO.es Arancha Amor, del servicio de Microbiología y Parasitología del Hospital Carlos III de Madrid. "Aquí llevamos a cabo acciones de vigilancia epidemiológica para anticiparnos y ver cómo están evolucionando los patógenos", explica. Trabajando con muestras de población procedente de zonas endémicas de malaria (bien turistas o bien inmigrantes) "podemos ver el patrón de expansión de las mutaciones responsables de las resistencias".

En España, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica reconoce que gran parte de la población sigue sin ser consciente de los peligros que entraña, por ejemplo, tomarse un antibiótico a destiempo. "Es muy importante tener en cuenta que estos medicamentos no curan las infecciones causadas por virus, como el resfriado común o la gripe, y sólo son eficaces para combatir las infecciones bacterianas. El diagnóstico correcto y la decisión sobre la necesidad de administrar antibióticos son competencia exclusiva de los médicos y en ningún caso se debe recurrir a la automedicación", recuerda esta asociación en un comunicado.


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Salud y medicamentos

Orlistat

29/03/2011

Un medicamento junto con un régimen bajo en calorías y grasas reduce el peso y la grasa visceral nociva

ABC Salud

 

Los depósitos de grasa visceral representan cerca del 20 % del total de la grasa corporal en el hombre y aproximadamente el 8 % en la mujer

El uso de orlistat (60 mg), comercializado por GlaxoSmithKline (GSK) como 'Alli', junto con un régimen bajo en calorías y grasas, puede conducir a una reducción considerable no sólo del peso sino también de la grasa visceral nociva, según estudio presentado en el marco del I Congreso Internacional sobre Obesidad Abdominal de Hong Kong (China).

La compañía farmacéutica explica en un comunicado del que se hace eco Europa Press, que la investigación realizada durante más de tres meses en el mayor centro de imágenes de Europa, muestra los cambios que tienen lugar dentro del organismo de una persona que toma 'Alli'.

Perdida de grasa visceral

Los adultos con sobrepeso (IMC 28 kg/m2) que lo tomaban junto con un régimen bajo en calorías y grasas, perdieron el 5 % de su peso corporal sino y el 10 % de la grasa visceral nociva. Los resultados también indican que, en la semana 12, 'Alli' redujo significativamente la circunferencia de la cintura, que es el marcador más práctico de la grasa visceral.

El doctor Rexford Newbould, investigador del estudio y científico del Hospital de Hammersmith (Reino Unido), explica que "aunque se conocen bien los beneficios de una pérdida global de peso del 5-10 %, lo que no es tan conocido es que el beneficio para la salud se produce por la desaparición de la grasa visceral, o grasa almacenada dentro del abdomen".

El médico de familia y miembro de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, el doctor José Javier Mediavilla Bravo, afirmó que "los depósitos de grasa visceral representan cerca del 20 % del total de la grasa corporal en el hombre y aproximadamente el 8 % en la mujer".

Según los datos de SEMERGEN, numerosos estudios clínicos que demuestran la relación entre la obesidad abdominal y los distintos factores de riesgo cardiometabólico. La obesidad, sobre todo abdominal, incrementa 2-4 veces el riesgo de padecer hipertensión arterial, diabetes tipo 2 y cardiopatía isquémica (infarto, angor); es responsable de la aparición de apnea del sueño, esteatohepatitis, litiasis de la vesícula biliar, artrosis y enfermedad varicosa; y de alteraciones endocrinas.


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Salud y medicamentos

El cigarrillo electrónico no es un probado tratamiento para dejar de fumar

10/03/2011

Alemania y Suiza prohíben su venta


14 de febrero de 2011

El cigarrillo electrónico no se puede vender en Australia, ni en Canadá ni en Alemania o Suiza. La FDA (Federal Drug Administration) americana, en algunos análisis de cigarrillos electrónicos encontró carcinógenos como nitrosaminas y di-etileno-glicol, anabasina y beta nico-tyrina. La OMS (Organización Mundial de la Salud) no permite la publicidad de los cigarrillos electrónicos como tratamiento anti tabáquico. Estos datos se publicaron en la editorial de la revista Prevención del Tabaquismo de SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica) en el número del mes de diciembre. Prevención del Tabaquismo es la única revista en español dedicada monográficamente al tratamiento y la prevención del tabaquismo.

A la vista de estos datos, el Dr. Carlos Jiménez Ruiz, coordinador del área de tabaquismo de SEPAR y firmante de esta editorial, explica que "hoy, los especialistas en tabaquismo no podemos recomendar el cigarrillo electrónico como forma de tratamiento para el tabaquismo y creemos que su utilización no está exenta de riesgos para la salud porque no se ha demostrado todavía su inocuidad". Los expertos creen necesaria la realización de ensayos clínicos aleatorizados doble ciego y controlados con placebo para determinar la eficacia de este producto como tratamiento del tabaquismo.

"Si bien es cierto que existen tratamientos eficaces para dejar de fumar, también es cierto que muchos ex fumadores sufren recaídas", comenta el Dr. Jiménez Ruiz, "por lo que sí hay una necesidad de desarrollar nuevas estrategias para ayudar a los fumadores a dejar de serlo". El tabaquismo es hoy la primera causa de muerte evitable en el mundo.

Otras dudas respecto al cigarrillo electrónico se centran en su contenido. La FDA encontró que algunos de los cartuchos que se vendían como libres de nicotina contenían y emitían nicotina en diferentes concentraciones. Tampoco existe ningún estudio que analice como se produce el depósito de nicotina en el alveolo mediante la utilización del cigarrillo electrónico. Por otro lado, algunos expertos han mostrado su preocupación porque el uso del cigarrillo electrónico perpetuase el ritual mano-boca lo que dificultaría más el abandono definitivo del consumo del tabaco.

Según los resultados de los análisis realizados hasta ahora y la falta de conocimientos respecto a los cigarrillos electrónicos, la editorial de Prevención del Tabaquismo insiste en que "todavía no existen razones suficientes para concluir que la utilización de este tipo de dispositivos es segura para la salud de los usuarios". La recomendación de los expertos es someter al cigarrillo electrónico a un análisis científico riguroso para determinar su eficacia y seguridad.

 

Fuente: SEPAR

 


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Salud y medicamentos

Impacto de la migraña en términos de discapacidad y pérdida de días de trabajo

09/03/2011

Un estudio recientemente publicado en Revista de Neurología confirma el impacto de la migraña en pacientes que acuden por primera vez a consultas de neurología en términos de discapacidad y de pérdida de días de trabajo en personas laboralmente activas. También apoya la asociación de la migraña con factores de personalidad y estilos de afrontamiento.

A través del NEO-FFI (Neuroticism-Extroversion-Openness-Five Factor Inventory), con el que se valora el grado de neuroticismo, extraversión, apertura, amabilidad y responsabilidad, se estudiaron los rasgos de personalidad de los pacientes. La población estudiada presentaba una mayor inestabilidad emocional y una menor sociabilidad y capacidad de ser asertiva, activa y habladora; menor amplitud de intereses, grado de sensibilidad estética, curiosidad intelectual o independencia de juicio; menor disposición para simpatizar y ayudar a los demás y menor grado de autocontrol. 

El grado de discapacidad observado por el HIT-6 (Headache Impact Test) mostró que 3/4 partes de los pacientes presentaban un grado de discapacidad grave. Además, utilizando LWDE (lost workday equivalents), se observó que los pacientes que se encontraban laboralmente activos en el momento del estudio habían perdido una media de 6,8 días equivalentes a días de trabajo perdidos en los últimos tres meses.

[Rev Neurol 2011]
Mateos V, García-Moncó JC, Gómez-Beldarrain M, Armengol-Bertolín S y Larios C


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Salud y medicamentos

Los españoles cada vez menos mediterraneos

05/03/2011

 

Los españoles, cada vez menos mediterráneos

El Mundo salud 3 de marzo 2011


El aceite de oliva y las verduras, ingredientes de esta dieta. | A. Becerril

Los españoles han dado la espalda a la dieta mediterránea, según se desprende de la primera Encuesta Nacional de Ingesta Dietética 2011 en España, que aporta numerosos datos preocupantes, como que el 46% no realice ninguna actividad deportiva.

Tres mil españoles de edades comprendidas entre los 18 y los 64 años han participado en esta encuesta realizada por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, cuyo presidente, Roberto Sabrido, ha dado a conocer este jueves.

Según sus datos, el sobrepeso y la obesidad que afectan al 56% de los adultos y al 27% de los niños y adolescentes, no son consecuencia de que en este país se coma demasiado, sino de que se come de forma desequilibrada -consumiendo en exceso carnes rojas, refrescos y bollería- y se abusa del sedentarismo.

Tal y como ha expuesto Sabrido, la ingesta energética media diaria de un español es de 2.482 kilocalorías, una cantidad "no excesiva", según Sabrido, ya que el nivel recomendado está entre las 2.550 y las 2.6000 calorías, en función de la actividad física que se realice.

Según la encuesta, sólo el 43% de los españoles consume hortalizas diariamente, y además no se alcanza la cantidad mínima recomendada de tres piezas de fruta al día.

Además, y es otro dato preocupante para la Agencia, se consumen mas proteínas y grasas de las recomendadas y menos hidratos de carbono de los debidos.

Entre el 28 y el 30% de la población consume bollería a diario -incluidos churros y galletas-, a pesar de que se recomienda comerlos sólo una vez a la semana.

El estudio también pone de manifiesto que casi el 30% de los españoles mayores de edad comen fuera de casa a diario.

En el listado de ingesta de alimentos diarios figuran en el cuarto y quinto puesto las bebidas alcohólicas y las refrescantes por detrás de leche, frutas y vegetales, lo que para la agencia supone otro dato que debe preocupar.

 


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Salud y medicamentos

Mal control de los tratamientos

21/02/2011

UN 30% DE LOS PACIENTES DE URGENCIAS ESTÁN MAL MEDICADOS

El Pais, 21 de febrero de 2011

 

Uno de cada tres pacientes que acude al servicio de urgencias de un hospital lo hace por problemas provocados por la medicación que está tomando. Desde la inefectividad del tratamiento, hasta una reacción grave producida por el propio fármaco o por la interacción que este tiene con otros que el enfermo toma. El 80% de esos resultados podrían, además, evitarse. Un estudio de la Universidad de Granada, que ha investigado los problemas que sufren los pacientes derivados de la medicación en nueve hospitales de referencia (el Clinic de Barcelona, el Gregorio Marañón de Madrid y el Virgen del Rocío de Sevilla, entre otros), revela que factores como la automedicación, el tabaquismo o el hecho de haber sido recetado por varios médicos distintos incrementan de manera considerable el riesgo de sufrir reacciones adversas.


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